
Me siento como Carmen Maura en ¿Qué he hecho yo para merecer esto?, sólo que no tengo un esposo bueno para nada, ni un hijo drogadicto/puto, ni una suegra con diabetes, ni miles de cuentas por pagar. Mis desgracias son otras, más tercermundistas y desagradables.
Acaba de volver la eletricidad, Venezuela estuvo como 2 horas sin ella, "gracias Cadafe".
Ayer tuve una visita, pero estaba un poco enfermo del estómago y me ensució un poco el baño:

Con estas vainas, ¿a quién no le provoca ser
emo?